Entrevista a Miguel Rivas (The Beer Trekker)

Entrevista a Miguel Rivas (The Beer Trekker)

 

 

Hace unos meses tuve l gusto de conocer Miguel en la competencia Aro Rojo, de ahí me llamo mucho la atención su trabajo fotográfico, el cual ha sido publicado en importantes publicaciones especializadas. En la siguiente entrevista platicamos de su obra fotográfica, sus colaboraciones cerveceras y su amor por la cerveza.

 

¿Cómo empezó tu interés en el mundo de la cerveza artesanal?

Te cuento un poco el background que tengo de cerveza. Yo nací en Estados Unidos (Paris, TX) y crecí en Venezuela, solo conocía un solo estilo de cerveza, las lagers industriales, Polar es la marca más grande y conocida en el país, así que mi paladar solo conocía eso. Cuando decidí devolverme a Estados Unidos después de terminar la escuela secundaria (1995), me fui a Boston. A los meses de haberme mudado, fui de vacaciones de Navidad de ese mismo año a Vermont, a visitar una prima que estaba estudiando allá y una tarde, su novio de esa época llego a la casa con un six pack de cerveza y me dijo, traje estas cervezas que hacen unos compañeros de la universidad que están abriendo una cervecera, se llama Magic Hat y la cerveza se llamaba «Blind Fate» era una English style IPA. Como comente al principio mi paladar solo había probado un solo estilo de cerveza, por lo que mis papilas gustativas no estaban listas para la explosión de sabores y aromas que se venían, esa fue mi primera experiencia con una cerveza artesanal.

 

A partir de ese momento, me entro una curiosidad por probar más cervezas y seguir descubriendo sabores. En 1996 me mude a Miami y estuve allí por 6 años, lamentablemente en esa época no había nada de cervezas artesanales en Florida, por lo que la selección era bastante pobre y de marcas comerciales, si te querías tomar algo «exótico» pedias una Corona, Presidente, etc., pero siempre se encuentran maneras. Tenía un muy buen amigo que su padrastro se había apuntado a un club de estos de «beer of the month» y cada mes le llegaba una caja con cervezas, las que a él no le gustaban las dejaba en la parte de atrás de la nevera y cada vez que iba a su casa revisaba la nevera a ver que había llegado nuevo y seguía probando.

 

En el 2002 decidí mudarme a Nueva York, ahí fue donde empezó mi verdadero amor por las cervezas. Uno de mis hermanos menores ya vivía ahí y trabajaba como bartender en un Brasserie Francés,  siempre me estaba contando de estas cervezas que tenía en su bar que eran hechas por unos monjes en Bélgica. Así que a las semanas que llegue a NYC, lo fui a visitar al bar a probar estas cervezas de las que tanto me hablaba. La primera que me dio a probar fue una Orval, fue una experiencia religiosa, era la primera cerveza belga que probaba, la primera cerveza trappista y la primera cerveza con Brett, fue toda una combinación de sabores. A partir de ese momento, me dedique a probar todas las cervezas belgas que pudiera encontrar y seguir expandiendo y educando mi paladar.

 

 

¿Cuáles dirías que son tus grandes influencias (cualquiera que estas sean) en tu labor fotográfica cervecera?

Como alguien que se dedica a tomar fotos para vivir (trato siempre de dejar en claro que no me considero un «fotógrafo» porque nunca fui a la escuela para eso, aprendí por mi cuenta) me gusta fijarme en el trabajo de otros fotógrafos como inspiración y también como aprendizaje. No me gusta copiar el trabajo de otros, pero si lo uso como una referencia y luego lo aplico a lo que yo hago cuando se puede hacer y siempre manteniendo mi línea y estilo.

En cuanto a quienes son mis influencias, no te podría decir uno solo, tengo varios amigos que toman fotos de cerveza pero hay muy pocos que lo hacen de la manera y con el enfoque que lo hago yo, pero si tengo que nombrar a alguien diría estos dos, Mathew Trogner (fotógrafo oficial de Allagash Brewing en Portland, Maine) y el otro es Dustin Hall, quien yo diría es el único otro fotógrafo que se dedica a documentar la industria cervecera desde el ángulo documental como el mío, él vive en Denver, Colorado y su proyecto se llama Brewtography Project.

 

¿Eres un artista que sigue algún método en particular, haz creado el propio o vas cambiando según las necesidades?

No creo que tenga un método en particular, no soy muy amante de ponerme un letrero o una descripción, ni de las casillas. Como todo en la vida, hay que evolucionar, dejar de lado lo que no sirve y seguir en constante crecimiento y en búsqueda de expandir la creatividad.

 

¿Ahora mismo como es el movimiento cervecera en NYC y en toda EUA?

Nueva York por historia, antes de la era de la prohibición fue un hub muy importante en cuanto a las cervezas se refiere, no te sabría decir el número exacto de cerveceras que había en la ciudad pero si sé que era una cantidad muy grande. Después de la prohibición fueron cerrando o desapareciendo y quedaron muy pocas hasta la era de los 80, Brooklyn Brewery creo que fue la única que sobrevivió y sigue aún. Desde hace unos 6-7 años ha habido como un renacimiento y el crecimiento ha sido exponencial. En New York City solamente tenemos más de 40 cerveceras ya, y en el estado de New York hay más de 400. NYC en cuanto a otras ciudades es aún un mercado bastante joven pero lo que falta en cantidad se ha compesado con calidad.

 

En cuanto a los Estados Unidos, también se puede traducir de la misma manera, en los últimos diez años ha habido una explosión bastante grande, de hecho se habla que ya hay cerca de 8,000 cerveceras en todo el país, una cifra astronómica si se compara a la cantidad que había antes de la era de prohibición.

 

Como toda industria, en este momento ya se llegó desde hace un par de años al punto de saturación y la burbuja exploto, todas esas cerveceras que se montaron en la movida cervecera solo como un negocio, porque vieron la cantidad de plata de se podía hacer y no le pusieron atención a la calidad de las cervezas, están pagando las consecuencias. Hoy en día el público está un poco más educado en cuanto a calidad del producto y lo va a demandar así, si le das un producto mediocre no va a volver a comprarlo y además se lo dirá a sus amistades y pierdes esos clientes para siempre. Muchas cerveceras han sentido el impacto y la competencia tan feroz que hay y han tenido que ir cerrando sus puertas. Yo hace ya como tres años lo he venido comentando con mis amigos del gremio, la manera más fácil de explicarlo fue poniendo el caso del embudo, todas las cerveceras que abrieron sus fábricas solo enfocándose en hacer dinero y no prestarle mucha atención a la calidad, cuando la burbuja explotara iban a tener que pasar por el embudo, los productos de calidad van a pasar y los que no, iban a desaparecer, ya está pasando.

 

¿Porque crees que la cerveza estadunidense tiene tanta influencia?

No sé si estoy de acuerdo al 100% con esta afirmación. Sí, creo que actualmente la cerveza de los EEUU ha tenido cierto grado de influencia por la innovación que han tenido con sus productos, sobre todo con todo el tema de las IPA, llevar los límites del paladar a otras dimensiones con la adición de cantidades grotescas de lúpulo y ahora con el tema de las Hazy, además de agregar cuanta cosa se les ocurra a las cervezas. Para mí, personalmente, ya eso pasa de innovación, sí, hay que ser creativo pero dentro de los parámetros de lo que estás haciendo. Ya cuando quieres tirarle alas de pollo, pizzas enteras y cajas de cereales a la cerveza, lo veo ya más como temas de marketing que de hacer cerveza la verdad.

 

Hay culturas cerveceras que aún mantienen sus estilos de la misma manera que se han hecho por cientos de años y la gente los sigue tomando, la gente que de verdad aprecia un producto bien hecho siempre las va a consumir.

 

Desde tu perspectiva, ¿como ves el desarrollo de la cerveza independiente en el mundo?

Como alguien que ha viajado considerablemente, creo que la idea general que he percibido es que la gente quiere hacer cosas nuevas, salirse un poco de la rutina y mostrar un poco su lado artístico y creativo.

 

Mucha gente solo conoce de la cerveza lo que ha tomado toda su vida, les da miedo o no se aventuran lo suficiente para expandir su mente y sus sentidos, eso puede ocurrir en todas las facetas de la vida. Las cerveceras independientes creo que han hecho una buena labor en cuanto a educar al consumidor, al hacerlo parte de su proceso creativo a la hora de hacer sus cervezas. Eso creo es el trabajo más importante del cervecero, no solo hacer la cerveza, también educar al consumidor, al final del día si tu consumidor se siente identificado o conectado a lo que haces, va a volver y se lo va a contar a sus amigos o familiares y así empieza a crecer tu clientela.

 

¿Cómo ha sido recibido tu trabajo fotográfico en la comunidad cervecera?

Yo diría que bastante bien para ser sincero. Cuando comencé mi proyecto hace 6 años, fue como un hobby. Tengo dos hijas, y cuando nacieron por circunstancias que se dieron decidí quedarme yo en casa a cuidarlas (stay-at-home dad o amo de casa) a tiempo completo y lo hice por casi 6 años. Paralelamente empecé mi proyecto The BeerTrekker como una manera de mantenerme creativo y no volverme loco en la casa todo el día con mis hijas. Con el tiempo el trabajo fue tomando forma y la gente lo empezó a notar y se comenzó a correr la voz, más gente me fue siguiendo por las redes sociales, revistas especializadas empezaron a contactarme para usar mis fotos y empecé a ser un referente dentro de la industria. Seis años más tarde, ya tengo una trayectoria y he visitado y tomado fotos en más de 300 cerveceras en varios continentes, ha sido un proyecto bastante enriquecedor tanto a nivel personal como a nivel profesional.

 

¿Cuáles son las principales metas que buscas con tu obra fotográfica?

No sé si tenga alguna meta en específico todavía, creo que aún estoy disfrutando de conocer cerveceras y gente de la industria y aprendiendo. Más adelante me gustaría poder publicar mis fotos en libros y poder mostrar las historias que estado documentando en estos seis años. Mucha gente me hace siempre la misma pregunta, si voy a publicar un libro. También me llamaría la atención hacer algo en formato audiovisual, videos, una serie, quien sabe, el cielo es el límite.

 

¿En qué otras actividades cerveceras estas involucrado?

Pues a raíz de los viajes y de la gente que vas conociendo en el camino, me han empezado a invitar a copas cerveceras y festivales, ya sea para documentar o hacer de juez en las competiciones o las dos. También he estado hablando en paneles acerca de la importancia e influencia de las redes sociales en la industria en los últimos años.

 

¿Cómo es el tema de las cervezas en las que has colaborado?

Comenzó como una invitación de mis amigos de KCBC en Brooklyn, esa fue la primera vez que hice cerveza, ellos tienen un sistema piloto de 30 galones y me dijeron si quería cocinar algo con ellos, que pensara en una receta y la hacíamos. Soy muy amante de los estilos Belgas y las Saison me gustan mucho así que esa fue mi primera receta, quería hacer una Saison y agregarle pepino. No la hicimos de la manera como hubiese querido pero terminó quedando muy bien y a partir de ahí me gustó la idea de cocinar con amigos de vez en cuando. Cada vez que viajo a un sitio trato, si hay la oportunidad de hacer una colaboración con amigos. Aprendo cada vez más del proceso, se comparten historias, anécdotas y se pasa un rato agradable.

 

Tengo una particularidad que varias de las cervezas colaborativas que he cocinado me gusta agregarles pepino, casi a todos mis amigos cerveceros les hace gracia y me hacen bromas por eso, pero siempre les digo que hay que ser constante en esta vida. De momento llevo ya 8 colaboraciones.

 

También eres juez cervecero internacional, ¿cómo has visto el desarrollo cervecero por el mundo, en pros y contras?

Esto también surgió de casualidad, no soy juez, ni tengo las credenciales, siempre les aclaro esto a los organizadores de las copas cuando me invitan. En el 2017 cuando estuve en Costa Rica para la Copa Pura Vida Indie, iba como fotógrafo a documentar, uno de los organizadores es uno de mis mejores amigos, nos conocemos desde la escuela secundaria en Venezuela. El día antes de la primera cata, uno de los jueces no pudo viajar y mi amigo me pregunto si lo podía ayudar y hacer de juez, le explique que yo no tenía credenciales y nunca lo había hecho y me dijo que yo tenía un paladar bastante desarrollado y que había probado más cervezas que muchos de los jueces, así que lo podía hacer sin problema. Así que entré como juez y de verdad que fue una experiencia bien agradable, fue bastante interesante poder compartir con otros jueces y poder medir mi nivel de conocimientos en cuanto a los estilos, sabores y defectos de las cervezas, quede bastante sorprendido y me sentí bastante cómodo entablando conversaciones con jueces más experimentados. Ya después de esa competición he estado de juez en 4 otras ocasiones.

 

En cuanto al desarrollo por el mundo, creo que ha evolucionado muchísimo, obviamente hay diferencias entre países, hay países que tienen una cultura cervecera de siglos, otras son más jóvenes pero creo que la pasión por innovar están ahí y hoy en día, con la facilidad del internet y las redes sociales creo que la información viaja y se puede compartir mucho más rápido y eficazmente, eso me parece algo en pro del desarrollo cervecero.

 

Algo que he notado mucho en los últimos años por medio de mis viajes, es como quieren replicar estilos, sobre todo cuando se refiere a las IPA’s de los EEUU, es algo que siempre les comento a los cerveceros, más a manera de sugerencia, en vez de estar tratando de replicar lo que hacen ellos, que se enfoquen y usen las materias primas que tienen a su alcance, los ingredientes únicos que tienen en cada país, es una manera de hacer un producto original y que nadie más va poder hacer.

 

En tu experiencia, ¿qué opinas acerca de la importancia de la formación académica de todos los involucrados en el sector cervecero?

Más que formación académica, creo que la curiosidad y la motivación son impulsos que te pueden llevar a obtener bastante conocimiento, no solo en el sector cervecero sino en cualquier aspecto de la vida. Hay un dicho que dice que el buen estudiante no siempre es un buen doctor.

 

No creo que sea la única manera de obtener una formación en el sector cervecero, es una herramienta útil, pero la experiencia también tiene un gran peso. Mientras más información y experiencia tengas siempre va a ser una ventaja, ser humilde y abierto a que siempre se puede aprender cosas nuevas, ese es el secreto.

 

 

¿Qué consejos esenciales le darías a aquellos que desean iniciarse en el mundo cervecero profesional?

Creo que para ser bueno en algo tienes que tener pasión por lo que haces, ya sea en el mundo cervecero o cualquier otro ámbito. Cuando te gusta y apasiona lo que haces no lo ves como un trabajo, te diviertes haciéndolo y eso siempre te va a motivar a ti y la gente que tienes alrededor. Ese sería mi consejo, encuentra algo que te apasione.

 

Finalmente, ¿te gustaría agregar algo?

Muchísimas gracias Edu por la oportunidad y espero vernos de nuevo en la ruta de las birras, ¡salud!

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